En este Blog ya hemos visto varias cosas de la Cervantina villa.
Ahora toca cruzar las vallas y entrar en su casa.No esperéis encontrar un hidalgo abriendo la puerta ni a una doncella despachando libros en su alcoba.Es una casa museo donde se han ido recopilando objetos de la época que hacen recordar los años de un joven cobrador de impuestos y guerrero en Lepanto.
Si accedéis a esta pagina http://museocasacervantes.mcu.es podéis encontrar mucha información sobre Cervantes, su obra y su casa. Pero aquí seremos más concisos para que cuando vayáis os llevéis alguna sorpresa.
La historia de la casa es singular.En frente de las casas discurría el Esgueva había un puente de madera cerca y un mercado de carne y matadero publico. También había numerosos corrales y pequeñas ganaderías de cerdos.El hedor debía de ser inaguantable, pero nada diferente a cualquier ciudad de 1600 y pico.
Cerca de la casa de Cervantes había una fuente donde hoy estaría el Caño Argales.
Cervantes se vino a Valladolid con la corte de Felipe III para recaudar impuestos.
El edificio data de 1601 y Don Miguel vivió en el número 14, 9 antiguo, de la calle del Rastro de Valladolid.
La casa tiene planta baja, principal, segunda y buhardilla. La fachada es sencilla de piedra y ladrillo.
Pese al tiempo, la casa a mantenido su distribución interior original.
Fuera hay un jardín con una fuente clasica de piedra.Además hay un frontón de aspecto eclesiastico.Se trata de los restos de la antigua fachada del Hospital de la Resurrección, que en tiempos de Cervantes se hallaba donde hoy está la Casa Mantilla.
También está el busto y alguna placa de los principales impulsores de la casa museo.
Como tal la casa tiene dos pisos divididos de la siguiente manera:
Planta baja:Zaguán,patio y biblioteca.